Vinos sin Parker

Buenos días amantes del vino, durante los años en los que he podido progresar mi
paladar con la uva fermentada, hubiera agradecido que algún alma me dijera sin
tapujos que podía beber, como debía hacerlo y como adelantar esta carrera mia
con la experiencia que nunca tuve a lo hora de escoger un vino en el corte
inglés. Ahora que Paker se ha convertido un genio ilustrado al otorgar puntos
metáforicos a algún sabor a láctico o a algún olor uva pasa, voy a acercame a
aquellos que buscan algo más que un número y se quieren dejar llevar por una
impresión de tu a tu.Puntuar vinos es interesante, decir lo que piensas de
ellos satisfactorio... pero lo que te va a encantar, sin duda alguna, va a ser
probarlos!


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miércoles, 14 de agosto de 2013

Palomo cojo 2012. El show del verdejo

Palomo Cojo 2012
Hoy para comer hemos preparado unas rodajas de salmón con mejillones al vapor como entrante y como amigo alcohólico del pescado elegimos este rueda, verdejo 100%, que utiliza como reclamo un nombre que te obliga a llevarlo a la mesa y ,sobretodo, encontrarlo en un local dentro de una jaula le da un encanto que ya te gana antes del descorche. Es un vino que no pretende disgustar ni ofender a nadie, no promete grandes sabores aunque puede alargar grandes sobremesas. En copa se deja ver como un amarillo limón con similitud a los cavas; si lo volcáis ya se muestra fresco, con intensidad aromática media en los que los vegetales y las frutas algo verdes toman las riendas. La entrada es muy limpia, con un paso agradable y un final que se diluye con un retrogusto débil a flores y fruta blanca. Lo mejor del vino fue su paso afeminado, bien estructurado sin rasgos de acidez ni aristas que hacen que no respires desde la punta de la lengua hasta el final de la garganta. Lo venden por 6,75 € y estáis obligados a beberlo una vez, las siguientes vendrán solas!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Emina 2011. De la palidez a la fruta

Emina 2011
Un domingo cualquiera con un Rueda que asistió a la cita con lo que tuvo. Hicimos una paella con sabores a mar y buscabamos un vino que hiciera agradable el paso con algún matiz de intensidad. En este caso en el primer contacto con la copa apreciamos un color muy tenue aunque brillante, los olores fueron apareciendo a medida que el vino se calentaba en copa con una ligera apreciación a matices de cava, si cerrais los ojos puede recordaros a un semi-seco, luego se iba traduciendo en fruta tropical, la imaginación es infinita así que diremos plátano, incluso melocotón. En boca era sensato, refrescante con un sabor no discordante con su color; seguía con los matices que nos propuso en nariz, con ligera acidez final y un regusto herbáceo. Nos pareció agradable, creo que será propuesto para ensaladas, carnes blancas, entremeses o directamente primeras copas antes de comidas con mucho sabor. Nos costó 3,25 €, un Rueda puede no enamorarte en una primera cita aunque nunca te miente, y por ese precio le daremos una segunda cita. A ver que pasa!