Vinos sin Parker

Buenos días amantes del vino, durante los años en los que he podido progresar mi
paladar con la uva fermentada, hubiera agradecido que algún alma me dijera sin
tapujos que podía beber, como debía hacerlo y como adelantar esta carrera mia
con la experiencia que nunca tuve a lo hora de escoger un vino en el corte
inglés. Ahora que Paker se ha convertido un genio ilustrado al otorgar puntos
metáforicos a algún sabor a láctico o a algún olor uva pasa, voy a acercame a
aquellos que buscan algo más que un número y se quieren dejar llevar por una
impresión de tu a tu.Puntuar vinos es interesante, decir lo que piensas de
ellos satisfactorio... pero lo que te va a encantar, sin duda alguna, va a ser
probarlos!


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viernes, 4 de octubre de 2013

Valpincia 2012. Otoños con verdejo

Valpincia Blanco 2012
Llenamos los botelleros de la verdejo, es el boomerang de los vinos, por muchas botellas que vacíes siempre vuelven llenas a la mesa. Hoy Bodegas Valpincia nos trae su blanco averdejado donde la imagen de una hoja vistiendo la botella nos da pistas, no creemos en las casualidades. El vino, ya en copa, desvela un amarillo desgastado con fondos verdosos, son colores translucidos aunque puros. En los aromas vencen las frutas blancas donde se desmarca la manzana, con cítricos de fondo. Ya en boca propone sabores suaves con fruta de azúcar que no llega a la tropical que absorbe a otros verdejos; su insinuación cítrica, que antes olimos, le da profundidad en su recorrido. El final quiere dejarte recuerdos a fruta más verde con sensaciones terrosas o de hierba sesgada. Es un vino sin altibajos, con la intensidad oportuna para quién quiere probar o para quién ya lo ha probado todo. Y mientras escribimos esto y miramos la botella, desciframos que su final distinto puede traducirse en esas hojas, quizás más bien secas que las verdosas que se dibujan en la etiqueta. Un enigma que te costará muy poco descubrir, ya que por 3 € puedes beber y ser sumiller por una tarde. Mientras lo buscas me echo otra copa, que con sus 13% se escribe mejor!

martes, 9 de julio de 2013

Cuatro Rayas 2012. Los placeres cítricos

Cuatro Rayas 2012 Verdejo
Volvemos a los rueda, y digo volvemos como sí alguna vez los hubiéramos dejado; hoy la bodega cuatro rayas, que da nombre a su verdejo, mezcla sus sabores con un rodaballo alto en sabores que pondrá difícil el reto de su acompañante. Bien frío se dispone a manchar las copas con un amarillo brillante de ribete dorado; es convencional en aromas: el hinojo y la fruta bien fresca toman el mando, aunque bien secundados por aires vegetales. En boca entra de forma refrescante, con cuerpo denso en el paso y con una acidez cítrica en el último suspiro, que te hace recordar que el dni de este vino indica como lugar de nacimiento "rueda" y como nombré de pila verdejo 100%. El último suspiro del que hablamos hace que supere la intensidad de un pescado al horno. Si lo conseguís por 4,45 €, se convierte en una buena inversión para disfrutar comiendo y no tanto para copas de charla; pensad en frutas verdes casi acidas antes de confundirlo con ruedas más dulces. Estamos en julio, días de blancos.

miércoles, 26 de junio de 2013

Circe 2012. Como ser distinto y gustar

Circe 2012
Hoy en nuestro particular peregrinaje en el mundo del probar nos acercamos, solo en alma, a la bodega Avelino Vegas, para degustar el recién nombrado en Bruselas "medalla de oro" como mejor blanco anual. Se trata de un Rueda, en el que el estrujado de verdejo más bien vieja se tradujo en un vino distinto a lo conocido; con estructura potente, complejidad y variedad aromática. Como recomendación de día, os propongo manchar las copas con el vino semi-frio para poder disfrutar de sus primeros aromas a flores y toques vegetales, dejando paso ,cuando la nariz cae, a fuertes aromas a lichis, melocoton en almibar y otros derivados de lo tropical. Observaéis un amarillo limón cristalino con reflejos verdosos y brillantes que lo hacen atractivo; y ,por último, en boca muestra su riqueza en el primer contacto, llenando de fruta intensa el paladar sin mostrar timidez. El paso y retrogusto final son equilibrados proponiendo una linea descendente en sabor que lo hace ligero y de trago fácil. Es como si te besaran y luego te invitaran a cenar, lo mejor está al principio pero el resto te mantiene un recuerdo difícil de olvidar. Embotellado inusual para darle más valor a este blanco que rompe moldes, no solo del vidrio sino también de una denominación que necesita vinos como Circe. Si tenéis que comer o cenar, si tenéis hambre o sed, si estáis solos o acompañados... Reunid sobre 8,50 € y rezad para que quede alguna de sus 12.000 botellas. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Emina 2011. De la palidez a la fruta

Emina 2011
Un domingo cualquiera con un Rueda que asistió a la cita con lo que tuvo. Hicimos una paella con sabores a mar y buscabamos un vino que hiciera agradable el paso con algún matiz de intensidad. En este caso en el primer contacto con la copa apreciamos un color muy tenue aunque brillante, los olores fueron apareciendo a medida que el vino se calentaba en copa con una ligera apreciación a matices de cava, si cerrais los ojos puede recordaros a un semi-seco, luego se iba traduciendo en fruta tropical, la imaginación es infinita así que diremos plátano, incluso melocotón. En boca era sensato, refrescante con un sabor no discordante con su color; seguía con los matices que nos propuso en nariz, con ligera acidez final y un regusto herbáceo. Nos pareció agradable, creo que será propuesto para ensaladas, carnes blancas, entremeses o directamente primeras copas antes de comidas con mucho sabor. Nos costó 3,25 €, un Rueda puede no enamorarte en una primera cita aunque nunca te miente, y por ese precio le daremos una segunda cita. A ver que pasa!

miércoles, 6 de marzo de 2013

Viore 2011. A que huelen las flores?

Viore Blanco 2011
Pues aquí estamos volviendo a los blancos por definición, a los blancos de Rueda. Tenemos un bogavante, tenemos arroz bomba y tenemos hambre...Ahora buscamos sabor. En este caso, elegimos este vino, que ya habíamos probado en anteriores ocasiones por sus prestaciones de intensidad media aunque persistente y su embriagadora carga floral. No todo el mundo lo ha probado, pero sois pocos los que no habeis olido las flores blancas del campo y el rocío mañanero de la pretemporada de primavera, pues esa es la sensación que vais a notar tanto en nariz como en boca; cosa que lo define como vino franco. Es un vino algo tímido a la entrada, envolvente en paso y con regusto frutal y floral notable. Es por lo tanto, una adquisición muy interesante, y lo mejor es que para oler el campo que la ciudad nos esconde solo tenemos que desembolsar unos 3,90 €. Aconsejamos darle un punto más de frío que a otros blancos para controlar su sabor durante toda la comida. No querréis ver vuestra copa vacia.