Vinos sin Parker

Buenos días amantes del vino, durante los años en los que he podido progresar mi
paladar con la uva fermentada, hubiera agradecido que algún alma me dijera sin
tapujos que podía beber, como debía hacerlo y como adelantar esta carrera mia
con la experiencia que nunca tuve a lo hora de escoger un vino en el corte
inglés. Ahora que Paker se ha convertido un genio ilustrado al otorgar puntos
metáforicos a algún sabor a láctico o a algún olor uva pasa, voy a acercame a
aquellos que buscan algo más que un número y se quieren dejar llevar por una
impresión de tu a tu.Puntuar vinos es interesante, decir lo que piensas de
ellos satisfactorio... pero lo que te va a encantar, sin duda alguna, va a ser
probarlos!


martes, 4 de marzo de 2014

Torremorón 2009 Crianza. El vino y la sombra

Torremorón 2009 Crianza
En una casa cualquiera, imaginemos que la mía, existe un botellero de los de antes, de madera nutrida pero mordisqueado por el tiempo, de cuatro alturas y con botellas sobrepuestas donde ya no queda espacio; y en la esquina superior lleno de polvo leo "Del Duero", fue suficiente para soplar y situar en el mapa a Quintanamanvirgo, hijos de Ribera. Hemos preparado cena y aireado la tempranillo que tuvo relación con Tanino, primo hermano de la barrica mixta que lo acunó durante 12 meses. En copa capa media, con ribete carmín profundo de lágrima sensible; en nariz frutas rojas, cacaos, madera de primer y segundo año encuadernan ahumados y aliño de ligero especiado. En boca: entrada convincente y repentina, la tinta fina se desliza dentro del tobogan de la boca con sutileza y una pendiente de 45º, cayendo en el paso donde mantiene su prudencia dulcificando y limpiando la carne grasa; las frutas rojas como la cereza más prematuras que en nariz se acomodan con toques de mora para coronar a la tempranillo como reina del paladar, siendo importante entre el final y el postgusto con algún matiz mineral. Ligera acidez que maquilla la compostura y los modales de un caldo de trago moderno y versátil. Se hizo largo viniendo de menos a más en boca, empezando por la sombra y acabando por el vino. Su precio de entretiempo, sobre los 5,40 €, no admite discusión para asignarle un hueco en el rincón donde viven los botelleros, sobretodo para los que ensuciamos 2 copas al día. Es, posiblemente, la DO más creyente en la religión de la fruta madura y nos hacen creer a los demás; Bodegas Torremorón lee señalando con el dedo la biblia Del Duero para que nada cambie y sus vinos sean reconocibles para ciegos pero con boca.

martes, 25 de febrero de 2014

Santiago Ruiz 2012. Un mapa, una boda y el vino

Santiago Ruiz 2012
Todo se compra y se vende, sobretodo las buenas ideas; las empresas matan y pagan auténticas fortunas por buenos publicistas para que estos transmitan a la masa una sensación que a veces ni siquiera contiene realidad del producto final. Pero los nostálgicos siguen eligiendo momentos de un día común para hacerlos especiales, la Bodega Santiago elige ser única, no por una etiqueta si no por elegir el borrador de un mapa de una situación íntima para regalárselo al mundo. Y ahora, la botella está fría y con mi sacacorchos blanco de dos tiempos le doy vida a mi copa. Observamos un amarillo alimonado muy limpio, con reflejos cristalinos y verdosos. En nariz tendreis el segundo mejor momento de este vino: huele a 21 de marzo de 2014, cuando arranca la primavera y las flores miran a un cielo descapotado, peras en almibar, frutas blancas todas de azucar con un sazón herbáceo muy aromático; ya ha merecido la pena pagar su precio pero para los que quereis más... El desafío llega a la boca, con una entrada envolvente, algo grasa con un paso franco que recuerda a lo que olimos; la fruta le gana la batalla a la hoja que tambien estuvo presente, la primavera sigue en boca aunque más seca, no desperdicieis ningún trago ya que cada gota tiene su propia personalidad; y como el goloseo no lo es todo, a medio paso enseña la envoltura de Rías Baixas, con la albariño bien secundada por las autóctonas que le dan una acidez que sólo tienen los grandes blancos, el fin del paso y el principio del final ,hecho postgusto, os será familiar aunque con matices tan cambientes que os aportará mucho sabor final, con sabores muy distintos pero con un único empaque. Ahí reside el mejor momento de este blanco, darle mil sabores a cada trago sin que ninguno se quiera separar del vino. Todo empezó en O rosal, luego llegaría una invitación a una boda; y al final cuando os paseis una mañana entera cocinando un plato que exija el pago de un beso, siempre os quedará el destino de un mapa. No se hizo con esa intención pero hoy es un camino hacia el vino. Cuesta sobre 12,50 €, Ahora pensad lo que os costaría hacer un viaje para oler una viña, una denominación y una bodega. Sale a cuenta...

martes, 18 de febrero de 2014

Cuatro pasos 2011. La guarida y la uva

Cuatro pasos 2011
Siempre queda la duda si nos embriaga más un tanino bien integrado o una buena historia. Hoy, en algún lugar de León ,del cual no me puedo acordar, nace un vino que es protegido por el oso del Bierzo. Cuenta la hirtoria que 4 pisadas del mamífero fueron encontradas en uno de los viñedos más selectos del Bierzo; tal vez fueran solo unos pasos o quizás exista algo más, lo descubrimos? El vino ya está en copa, su capa es media/alta con un ribete repleto de morados que rinden cuentas ante la intensidad; mientras tanto el oso tumbado en el costado de la ladera siente la bajada de temperatura que avisa nocturnidad y en la altitud divisa una viña, un destino. Lo acercamos a la nariz para apreciar frutos del bosque, lácticos de fresa y ligeras notas tostadas de la propia fruta, es como si hubieramos horneado la fruta roja a 30º hasta tostar la primera capa de su piel; con paso firme pero intrigado decide acercarse, durante la noche queda envuelto por el entremezclado del frío y los brotes de la Mencía más sabrosa en boca, el desliz de poder ser visto queda minimizado por la magia de la viña que nutre la naturaleza con permiso de Martin Códax. Ya en boca, propone una entrada ligera, exprimiendo la juventud de la Mencía, el paso desilusiona a los que no querían sabor; altavoces de las bayas explotando justo antes de conocer garganta; la juventud ,que existió, quedó bajo la tutela de un sabor carísmático de esta uva que propone fruta para las bocas más incrédulas; el final limpia y deja huella, con ligeros toques de astringencia que son un recuerdo de su edad. Y cuando el sol amenaza y el oido del oso reconoce pasos lejanos, de una cepa octogenaria arranca un racimo y huye antes de ser visto, sin poder evitar en su carrera dejar 4 huellas, que son el prólogo de siguientes encuentros entre el oso y la viña, entre la guarida y la uva. Él eligió el Bierzo y a su hija natural en forma de uva, ahora te toca a ti por un coste que ronda los 6,90 € cerrar los ojos y sentirte el oso.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Señorio de Sobral 2012. El secreto de las abejas

Señorío de Sobral 2012
Para los golosos, para los amantes de la dulzura que se levantan a las dos de la madrugada en busca de calmar su necesidad con una cucharada de un membrillo descafeinado. Cabe la duda para los amantes de la miel si las abejas realmente elaboran el producto que realmente quieren o se quedan a medio camino del refinado que anhelaban; es entonces ,este insecto, un bodeguero en potencia que fabrica ,sin añada y con paneles como barricas, su pan o nuestro dulce que matiza los vinos con más oro en copa, que antes de ser exprimidos fueron regados por el Miño. Hoy no se pierde la cita, un vino que nace en Rías Baixas, con permiso y empadronamiento en la bodega Señorío de Sobral; el vino ya cubre las copas y de mis anotaciones en sucio se deducen: posee un amarillo con continuidad, muy limpio, de abajo a arriba mandan unos dorados brillantes donde la albariño sacó su color más veraniego. En nariz peras blancas en almíbar, flores que mandan sobre la hierba, frutas con hueso como el melocotón dan el dulzor a la copa; En boca se presenta graso, con amagos de barrica que no existió en el proceso, con un cuerpo goloso que se disipa para cambiar el almíbar en las frutas blancas y la madurez del melocotón por cítricos delicados que provocan una acidez sutil y domesticada. Mezcla la untuosidad con la frescura y la fruta más dulce con el mordico a la que aún mantiene la piel; su trasiego por boca busca la amistad que se transforma en confianza acabada la primera copa. La única duda es si Señorío de Sobral ,al igual que las abejas, elaboró este caldo con la consciencia de que gustaría a cualquiera que lo probara. Lo conseguís por 8,50 € , sus cepas adornan un río mítico y su vino puede llenar de color vuestra mesa, y recuerda que... Sin vino no hay navidad.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Lan D-12 2010. Mentiras Piadosas

LAN D-12
Como la habitación del fondo en el pasillo de un hotel, como la última cápsula del avatar que nos puede salvar a todos; ahí reside el depósito número 12 de una bodega de Fuenmayor, que da cobijo a uno de los caldos más refinados de La Rioja nueva. Vamos al descorche: al chocar con la copa muestra capa alta con un ribete que no cae en el desánimo del decoloro, con un rubí violáceo que corre hacia lo intenso. En nariz es armonioso, con olores cálidos y complejos que se asemejan a la recogida del diploma de fin de curso de la chica más bella, marcando cada paso, acentuando cada gota de perfume sabiendo que todo el mundo la mira. Torrefactos, vainillas, madera nueva, lácticos de fresa, fruta coloreada de rojo, porque fué exprimida en un punto maravilloso, son los recuedos de la escalinata en nariz. Al entrar, notas como esa misma chica de la que te enamoraste a los 14, se gira para mirarte moviendo toda su melena dejando un rastro de olores y sabores que te remueven hasta la médula; su equilibrio es una mentira piadosa de la boca a tu mente, ya que no serás capaz de darte cuenta de lo que te gusta si no apagas la luz y la distracción. Taninos integrados en bayas negras y rojas, amplitud en el paso donde buscan cámara las especies, como el clavo, y vainillas. Su acidez final chocolateada, es el reflejo de la última gota de la fruta que durante el mordisco te dió toda su madurez y te hizo disfrutar. Se vende o se compra sobre 12,75 €, aunque si se vendiera por peso en boca debiera costar más. Son vinos que remueven, que nacen de un depósito que macera lo místico y que Bodegas Lan cría durante 10 meses de cepas con brío, que esconden el secreto que Fuenmayor le cuenta a este bodeguero antes de crear nostalgia, Lan D12.

martes, 10 de diciembre de 2013

L´obaga 2012. El aire que me lleva

L´Obaga 2012
Para una cena divertida un Joven, para una cena con nostalgia Priorat... Para ambas cosas L´Obaga 2012. Nos decantamos por darle un aire distinto a los sabores nocturnos y abrimos este caldo al que parker le "regaló" no hace mucho 86 puntos. Abrir es importante, personalmente es un momento que me impone y la primera oleada de olores sin salir de botella es la del golpe de intensidad del frío que cristaliza la piel, criogenizando las noches más heladas para llenar de esencia la distancia entre el corcho y el primer manto de Garnacha y Syrah. Ya está copa, muestra capa alta casi sin dejar vivir la luz con un ribete violáceo; a 20 cm de la copa ves como aclara desde su epicentro hasta el ribete con un morado impecable que recuerda al exprimido de la fruta negra. Su entrada aporta mucho cuerpo, con un paso envolvente con aristas frutales; su paso es enigmático, es intenso pero de trago fácil, mostrando fruta más verde que anuncia posibilidad de astringencia; pero las advertencias quedan sólo en eso, Vinicola del Priorat le da un giro para transformar su fruta en más madura que se hace larga y que intima en boca con una propuesta clara. Encarna perfectamente en el papel de personaje misterioso que se vuelve más y más interesante a cada trago; sus matices son familiares aunque sugieren un cambio de discurso y su final busca un recuerdo de sus inicios donde la garnacha puso la fruta en su punto, la envidiable Syrah la estructura y la potencia, las llicorelles su empaque y primarios y el bodeguero lo unió todo para crear los violáceos más sabrosos que recuerdo. Sin que se acostumbre, le damos la razón al Sr. Parker. Es un vino ,que por 7,90 €, merece estar en el epílogo de los vinos que más me gustaron. Primero Parker, ahora yo... Qué tiene que pasar para que busques una botella?

martes, 3 de diciembre de 2013

Pago De Capellanes Crianza 2010. La pisada de un gato

Pago de los Capellanes Crianza 2010
Cuándo cae la noche y los gatos se hacen dueños del silencio. Comienza a llover finamente aunque lo suficiente para manchar de barro muy fino las patas del felino, en busca del calor del motor de un coche, pisa levemente la parte delantera del vehículo; a la mañana siguiente ves 6 pisadas muy leves que desaparecen un metro antes del borde de tu coche. Aunque hubieras estado mirando fijamente toda la noche no lo hubieras visto, para observar ese arte necesitas una cámara que grabe los segundos y para observar el maravilloso goloseo de este caldo de Pedrosa del Duero un decantado previo de entre 60-90 min. Nosotros lo probamos una vez abierto y cuando envejeció durante 2 horas, esto es lo que pasó: Su capa fué alta con ribetes morados que no se vacunaron contra la intensidad; justo después del descorche encontrais aromas cerrados pero latentes, fruta descafeinada, torrefactos, y matices de licores; en boca el trago es repentino, con agilidad en el paso y taninos suaves a los que le pides más. Pero todo cambia con el tiempo, y cuando suenan las campanadas, una vez que acepta el cortejo de la copa, el gato comienza a ser visible: los aromas embaucan profundidad, la fruta negra coge cuerpo para dominar en nariz, con toques más especiados que adornan los fondos oscuros; en boca no modifica estructura aunque si intensidad, su cuerpo medio flota en boca con una alineación impecable, las frutas mixtas no dejan indiferente, y su final es como el de un gran vino pero antes de acabarlo le dieron pinceladas de perfección: los taninos ya eran adultos, las especies se enseñan y repliegan porque no quieren protagonismo y el relleno licoroso de los cacaos piden audiencia. Haced un trueque por 18,25 €, o llamad a un restaurante y decid que os vayan decantando un Pago de los Capellanes y que llegareis a las 9; os gustará y os hará sentir importantes y sólo cuando os hayais acabado la botella sereis capaces de ver al gato sin que él se de cuenta de que estáis allí. Vinos del Duero que quieren ser Capellanes.