Vinos sin Parker

Buenos días amantes del vino, durante los años en los que he podido progresar mi
paladar con la uva fermentada, hubiera agradecido que algún alma me dijera sin
tapujos que podía beber, como debía hacerlo y como adelantar esta carrera mia
con la experiencia que nunca tuve a lo hora de escoger un vino en el corte
inglés. Ahora que Paker se ha convertido un genio ilustrado al otorgar puntos
metáforicos a algún sabor a láctico o a algún olor uva pasa, voy a acercame a
aquellos que buscan algo más que un número y se quieren dejar llevar por una
impresión de tu a tu.Puntuar vinos es interesante, decir lo que piensas de
ellos satisfactorio... pero lo que te va a encantar, sin duda alguna, va a ser
probarlos!


miércoles, 23 de octubre de 2013

Protos Verdejo 2012. La edad de la boca

Protos Verdejo 2012
Todos asimilamos ciertas cosas con algunos olores o sabores, nos pasa en una panadería con el olor característico de la harina amasada o el de la hogaza recién hecha, también nos pasa cuando a la memoria le devolvemos el nombre de Protos. Hoy hacemos un ejercicio por olvidar para aprender de nuevo, nos olvidamos mientras comemos de lo que significan los caldos tintos "ariberados" de Peñafiel, para centrarnos en los blancos mas verdes que no quieren distancias con el Duero. Contraste en colores entre la caída y el asientamiento, quedando un amarillo muy nutrido con reflejos cristalinos el resultado del reposo. Las frutas tropicales, que parecieron ser recogidas un día antes de la maduración, junto a toques herbáceos le dan el porte, las lías le dan la intensidad y los toques de eno cuando el fardo roza la sequedad le dan el sentido. En boca la entrada y el cuerpo son amplios dándole a la fruta una aplicación más adulta y con menos baile de azucarillo. Su final más seco, con rasgos cítricos y frutas más blancas lo hace encantador para bocas que cumplieron la mayoria de edad. Se maceró con un pescado con salsa de gambas, sin aflojar con los sabores más potentes. Venderlo por tragos en lugar que por botella le daría mas rentabilidad al bodeguero, ya que con tragos pillos de goteo nos llena la boca de lo que rueda dispone. Hasta el momento, lo intercambian por 5,25 €, es un buen trueque, no sólo por el vino sino por comprar también un pedazo de historia que nace en el año 27 de aquellos 1900.

jueves, 17 de octubre de 2013

Solagüen 2005 Reserva. Lágrimas de Labastida

Solagüen Reserva 2005
Después de un impás obligado dentro de los Riojas, hoy nos decantamos por éste viejo aunque bien conservado Solagüen que salió de la recolección 2005. La botella se viste de elegancia para el cliente que quiere disfrutar porque de lo que hay dentro nos gusta todo, hasta el corcho. Lo abrimos y el primer sentimiento que nos recorre es el de intensidad, él ya sabe para que lo hemos invitado y nos quiere conquistar desde la copa. Cuando mancha el cristal muestra capa media/alta con un ribete terracota y una lágrimas muy profundas que llenan sus 14%. En nariz se muestra complejo, con olores a madera nueva, donde predomina la americana con sus caramelos y frutas rojas sin descuidar el encanto de la francesa con sus especies finas donde nosotros destacamos la pimienta. La entrada es suave y aterciopelada, tiene peso aunque no cuesta llevarlo hasta el paso, allí se muestra tan equilibrado que su cuerpo queda sumergido en el disfrute de la fruta roja prensada. Con todo ese sabor contenido por los malabaristas de Labastida, nos encarrila en un final típico riojano, con una acidez bien aderezada con manchas en la boca de fruta roja que reposó en alcohol. Me quedo sin ideas para definir lo mejor de este vino, es uno de esos vinos en los que te ponen en un aprieto si te preguntan por qué te gusta; simplemente te gusta y el repetir la estampita del solagüen en mesa es casi una obligación. Por 9,35 € te desenvuelves por la Rioja, recojes fruta y acompañas a unas chuletillas de cordero a un mundo mejor. Quién tenga una botella que me avise!

jueves, 10 de octubre de 2013

Mano a Mano 2010. Sangre de Castilla

Mano a Mano 2010
Todos nos acordamos de los cambios de reinados de la vieja castilla: de los romanos a los musulmanes, pasando por los visigodos entre otros; de la provincia Carthaginense al maravilloso reino de Toledo. Muchas Guerras que aparecen en los libros, y en muchos de esos campos renacen hoy las viñas que dan tanta uva a la España que quiere ser grande, aunque sea sólo en vinos. Nos suena de oidas este vino de la Tierra de Castilla, que da nombre a la propia bodega, así que el flechazo es rápido. En su descorche, la silicona que lo protegía, desaparece para dejar que emanen los primeros indicios a vino; en copa muestra capa alta con colores muy nutridos, con un ribete granate como la sangre que fluye del diástole. En aromas, como primarios, mandan la fruta madura, las especies y los lácteos; como secundarios, los 6 meses de barrica fancesa. En boca es muy sedoso, con un trago muy directo y corpóreo, con una amplitud frutal suave aunque bien madurada durante el paso. Y hacemos una pausa, porque este es el mejor momento del "mano a mano", quisieras que el recorrido durara más tiempo porque su estabilidad final, sin rasgos de astringencia ni acidez, le dan 2 grados menos de intensidad, con un postgusto agradable pero menos puro. Nosotros por 7,10 € le dimos al paladar algo a lo que no está acostumbrado y él nos lo agradeció, lo que no sabemos es cuantas monedas de oro le costaba a Alfonso X (el sabio) cenar con este caldo, aunque él lo compraría directo a la bodega, seguro...

viernes, 4 de octubre de 2013

Valpincia 2012. Otoños con verdejo

Valpincia Blanco 2012
Llenamos los botelleros de la verdejo, es el boomerang de los vinos, por muchas botellas que vacíes siempre vuelven llenas a la mesa. Hoy Bodegas Valpincia nos trae su blanco averdejado donde la imagen de una hoja vistiendo la botella nos da pistas, no creemos en las casualidades. El vino, ya en copa, desvela un amarillo desgastado con fondos verdosos, son colores translucidos aunque puros. En los aromas vencen las frutas blancas donde se desmarca la manzana, con cítricos de fondo. Ya en boca propone sabores suaves con fruta de azúcar que no llega a la tropical que absorbe a otros verdejos; su insinuación cítrica, que antes olimos, le da profundidad en su recorrido. El final quiere dejarte recuerdos a fruta más verde con sensaciones terrosas o de hierba sesgada. Es un vino sin altibajos, con la intensidad oportuna para quién quiere probar o para quién ya lo ha probado todo. Y mientras escribimos esto y miramos la botella, desciframos que su final distinto puede traducirse en esas hojas, quizás más bien secas que las verdosas que se dibujan en la etiqueta. Un enigma que te costará muy poco descubrir, ya que por 3 € puedes beber y ser sumiller por una tarde. Mientras lo buscas me echo otra copa, que con sus 13% se escribe mejor!

lunes, 30 de septiembre de 2013

Pesquera Crianza 2010. De Valladolid a Marte

Pesquera Crianza 2010
Tarea difícil la de diseccionar el vino por antonomasia. Quién no conoce el arco de piedra de fondo anaranjado que preside de imagen en la botella a todo detalle; lo que algunos desconocen es que se trata del verdadero arco que da la bienvenida al pueblo de Pesquera del Duero. Y le damos importancia a este detalle porque el reverso solo suscribe "contine sulfitos" en 20 idiomas ya que lo demás sobra y el trabajo del gran Alejandro se encuentra dentro del vidrio. Vamos a abrirlo entre miradas de complicidad; es un caldo morado de capa alta con un ribete que emula a los arándanos maduros. En nariz desfile de matices, percibís madera vieja aunque no predominante, con toques de cacaos, especies como el clavo y una mezcla alquimista de frutas rojas maduras y negras con menos punto de azúcar. La entrada es sedosa y no pierde el tiempo aportando fruta de maceración lenta, apoderándose del paso, parando el tiempo durante el recorrido. Si vuelves al mundo de los mortales para asistir al final te envolverá de complejidad: la fruta repliega filas para darle protagonismo a las especies justo antes de secarse, a los tostados americanos, a las vainillas intensas que lo hacen largo y jugoso. Borramos del diccionario las aristas cuando hablamos del grupo Pesquera. De los pocos vinos de los que te olvidas ,entre tragos, de lo que te costó la botella, una vez acabada recuerdas que fueron 15,85 €. Gran inversión porque exprimen 200 hectáreas para emocionante con una botella. Vino y Pesquera, quién encuentra la diferencia?
 

viernes, 27 de septiembre de 2013

A Fuga 2012. La mencía más precoz

A Fuga 2012
Hoy proponemos un entorno donde Adán y Eva no hubiesen tenido ningún problema en alquilar un adosado, se trata de la Ribeira sacra, y en este caso particular hablaremos de abadía da Cova/ Adegas Moure y de su A Fuga 2012. Como ya sabéis hay cosas que hacen bueno un vino antes de abrirlo, o por lo menos se consiguen vender más botellas. En primer lugar se decantan por un monovarietal de mencía y una botella con diseño vanguardista en el que una nota musical nos da la pauta: echar al carro. Ahora seremos más profesionales y lo abriremos; los 12% nos recuerdan que allí hace frío y en copa se muestra con capa media/alta con un ribete violáceo con mucha vida, el sangrado o lagrimeo es tenue como ya imagináis. En nariz despunta juventud, os trae frutas rojas y flores primaverales; la primera sensación en boca es que la nariz nos funciona porque sigue siendo jovial y anticipando trago fácil, el paso es muy ligero, como la arena que intentas coger dentro del agua y se escapa, con notas de fruta roja poco madura y un final que se diluye entre una ligera acidez. Nuestro admirado Sr.Parker le otorgó en añada anterior 88 puntos así que no le haremos la contra y lo recomendaremos para snack, carnes blancas o ensaladas. Por 4,40 € llenáis la mesa, quizás no con potencia o con matices aunque sí con la conversación de un vino adolescente que siempre nos viene bien. Que hacéis que no estáis bebiendo?

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Cuvee des oliviers 2006. Por encima del perfume

Cuvee des oliviers 2006
Como la economía no está para viajes, cogemos un vuelo astral hacia Minervois para traernos de allí un hijo de la Monastrell. Se trata de un Cuvee Oliviers, de la bodega Chateau Belvize; tenemos el caldo de la añada 2006, que fué excepcional en su cosecha por su año cálido. A parte de la Mourvèdre, la garnacha y syrah completan el vino. En copa muestra una capa alta con morados oscuros que se diluyen en un ribete rojo casi sanguíneo. Su color es notable y en nariz es distinguido, al olerlo lo tratas de señor; olores a madera profunda, especies donde predomina el clavo y frutas negras. En boca mantiene sus intenciones, con una entrada potente, la plenitud de la fruta madura la encuentras durante el paso que se prolonga hasta su final donde una acidez pronunciada elimina la fruta dando origen a un retrogusto no ibérico, diremos para ser más elegantes que eran matices de frutos secos mezclados con la zarzamora de la Monastrell, aunque bien pudiera ser nuestra boca al enfrentarse a lo desconocido. Por 12 € aproximados podéis sentiros internacionales y hacer de una noche cualquiera una noche especial porque un francés solo llena nuestras copas de vez en cuando. Está en un punto que exige beberlo rápido, guardar es de ricos y beber de sensatos.